Punto de venta
TPV integrado con Verifactu.
En el mostrador implantamos Tpvsol, el TPV de la familia TeamSystem ya integrado con Factusol, o el módulo de punto de venta nativo de Sage 200 y Business Central cuando es esa plataforma la que gestiona el resto del negocio. En los tres casos la caja no vive aparte del ERP: descuenta stock al vender, cierra contra la contabilidad al final del día y genera el registro de facturación conforme al RD 1007/2023, con remisión a la AEAT si eliges la modalidad VERI*FACTU.
Si tu negocio es un bar o un restaurante en vez de una tienda, la lógica del TPV cambia (cartas, comandas por mesa, propinas) y tenemos una ficha específica de ERP para hostelería.
Cadenas y almacenes
Multitienda y almacenes.
Para una cadena de 2 a 20 puntos de venta, el ERP centraliza el catálogo y las tarifas para que ninguna tienda lleve su propia contabilidad de stock por separado. Las compras se planifican desde un almacén central o desde el punto de venta con más rotación, y el sistema propone traspasos entre tiendas antes de lanzar un pedido nuevo al proveedor cuando el stock ya existe en otro punto de la cadena.
Cada tienda mantiene su propio cierre de caja y su propio inventario físico, pero el histórico de ventas, las alertas de mínimos y la trazabilidad de traspasos son comunes a toda la cadena — así quien lleva las compras ve el conjunto, no tienda por tienda.
Comercio de moda
Moda: tallas y colores.
El comercio de moda no vende referencias, vende variantes: la misma prenda en varias tallas y colores, cada una con su propio stock y su propio código de barras. Configuramos la matriz de variantes en el ERP para que el TPV reconozca la combinación exacta al escanear y el almacén muestre el desglose real por talla y color, no solo el total de la referencia.
Eso también ordena las rebajas y las devoluciones: puedes aplicar un descuento por temporada o por familia de producto sin tocar el precio a mano artículo por artículo, y una prenda comprada online se devuelve en cualquier tienda física sin romper el cuadre de caja.
Canal online
Ecommerce conectado.
El stock, el precio y el pedido viajan en los dos sentidos entre el ERP y la tienda online: lo que se vende en el mostrador descuenta también el disponible en la web, y un pedido online descuenta el almacén físico. Si tu tienda ya existe, la conectamos con nuestro servicio de integración eCommerce-ERP; si todavía no la tienes, la construimos desde cero con nuestro servicio de tienda online a medida.
El resultado práctico es el que nota un cliente: reservar online y recoger en tienda, o devolver en tienda lo que compró por internet, sin que el sistema pierda de vista dónde está cada unidad.
Antes de elegir
ERP retail: qué necesitas de verdad.
No toda tienda necesita un ERP retail. Si tienes un único punto de venta, poco volumen y lo único que gestionas es la caja del día, probablemente te basta con un TPV bien configurado: resuelve el cobro, el ticket y el cierre diario sin la complejidad de un sistema de gestión completo. Ese salto aporta valor cuando aparece una segunda tienda, hay que traspasar stock entre puntos de venta o el negocio necesita un back-office financiero real —compras, contabilidad, tesorería— que un TPV aislado no cubre.
En el diagnóstico inicial te decimos con honestidad en cuál de los dos casos estás, aunque la respuesta sea que hoy no necesitas más que el TPV.
Proceso de venta
ERP ventas: del pedido al cobro.
El erp ventas que implantamos no se limita al ticket de caja: cubre el pedido de cliente, la reserva de artículo, el presupuesto que se convierte en venta y el cobro, ya sea en el mostrador, aplazado o a través de la tienda online. Cada paso queda registrado contra el mismo stock y la misma ficha de cliente, así que el equipo de tienda ve el pedido completo, no solo la línea de caja del día.
Esto evita el clásico desajuste de tener el pedido apuntado en un cuaderno o en una hoja de cálculo aparte mientras la caja y el almacén van por su lado.
Cliente final
Fidelización y CRM.
El histórico de compra de cada cliente —qué compra, con qué frecuencia, en qué tienda— es el dato que permite fidelizar sin depender solo de descuentos genéricos. Conectamos el ERP retail con nuestro servicio de CRM para que el equipo de tienda tenga la ficha del cliente a mano en el mostrador: puntos, tarjeta de fidelización, historial de tickets y segmentación para campañas dirigidas.
El resultado es que una promoción no se lanza a ciegas a toda la base, sino al segmento de clientes al que de verdad interesa.