Una asesoría o gestoría no lleva la contabilidad de una empresa: lleva la de docenas o cientos de clientes a la vez, cada uno con su propio ejercicio fiscal, sus modelos que presentar en plazo y, muchas veces, también sus nóminas. Un software como Aplifisa, a3 o Sage Despachos está construido alrededor del cliente del despacho como unidad central, con los módulos fiscal, laboral, contable y documental integrados y compartiendo la misma ficha. Un ERP genérico de contabilidad obliga a montar esa estructura multicliente a mano, con el riesgo de que un modelo o una nómina se queden fuera del control.