Un ERP genérico está pensado para empresas que compran, transforman y venden productos físicos: gestiona stock, almacenes y órdenes de fabricación. Una empresa de servicios no tiene stock; su activo son las horas de su equipo. Un ERP configurado para servicios incorpora módulos de imputación de horas, control de rentabilidad por proyecto, facturación basada en tiempo y gestión de bolsas de horas contratadas por el cliente. Instalarlo sin configurarlo para tu sector implica trabajar con funciones que no necesitas y sin las que sí necesitas.